A veces los días son los ojos
llagados de la Pena:
una anciana abandonada
que llora desde
el abismo del mirar.
Perruna, huérfana,
insiste da igual, todo
dolor pasa.
Mientras, la repetición quiebra la carne.
Yo me entristezco.
El mundo es la tensión de los opuestos. Es la afirmación y su contrario. La rayuela es el cielo y soy yo, su otro lado
19/08/2008
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